Leyendas Urbanas I | Tres Tristes Tigres

martes, 27 de febrero de 2007

Leyendas Urbanas I

Las leyendas urbanas son historias demasiado buenas para ser verdad. Describen acontecimientos presuntamente reales que le han pasado a alguien, las localizaciones donde ocurren son lugares conocidos y las personas que las cuentan las relatan como si realmente fueran verdad, porque ellos mismos se las creen. Sin embargo, los incidentes cómicos, chocantes u horripilantes que se suceden es estas fábulas llegan demasiado lejos para ser creíbles.
Personalmente me intrigan mucho las leyendas urbanas, siempre me pregunto que si no son verdad ¿quién se las habrá inventado? ¿cómo han perdurado tantos años? ¿por qué las conoce casi todo el mundo? Además aunque sepas que son ficción siempre te impresionan tanto que piensas: ¿será verdad?
Aprovechando que Tamylee me regaló hace poco un libro sobre leyendas urbanas pondré cada poco algunas de las más curiosas que me vaya encontrando. Por cierto, el título del libro es El Fabuloso Libro de las Leyendas Urbanas, del cual ya habló hace un tiempo Cuchitril literario.
Aquí va la primera, que seguro que a muchos se os hace conocida:

El Cadillac de Cemento Macizo

Un conductor de un camión hormigonera pasó por su barrio un día, mientras iba a entregar una carga de mezcla preparada, y se quedó muy sorprendido al ver un Cadillac descapotable nuevo aparcado delante de su casa. Aparcó el camión, se acercó sigilosamente a la ventana de la cocina y vio a su mujer hablando con un desconocido.
Temiéndose que su mujer le engañaba, el camionero reculó con el camión, se puso junto al Cadillac, y descargó toda la carga de cemento fresco encima del coche.
Aquella tarde el hombre volvió a su casa y se encontró a su mujer histérica, mientras el Cadillac nuevo era arrastrado por una grúa. Entre lágrimas, ella le explicó que aquella mañana el concesionario le había hecho entrega del coche nuevo que le iba a regalar como regalo de cumpleaños. Llevaba años arañando dinero y ahorrando para comprarle a su marido el coche de sus sueños.


Ya veis lo que son los celos, no hay que precipitarse! Otro día pondré otra leyenda urbana, que hay algunas divertidísimas.

1 comentarios:

Tamylee dijo...

Pues vaya con los celos, la verdad es que las cosas están muy mal solo hay que ver los telediarios... Y bueno, al final el que se fastidió a sí mismo con ellos fue el marido así que para otra escarmentará...

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